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Karate

 Shotokán

 

 

Shiai Kumite

(Combate de competición)

 

    Es el combate deportivo, en el que hay unas reglas establecidas mediante un  reglamento. Este puede ser diferente según las distintas organizaciones de Karate, pero su finalidad es por lo general, proteger la integridad física de los contendientes,  mediante la prohibición de determinadas técnicas, las protecciones obligatorias, el ataque a determinadas zonas, etc. Se puntúa  por medio de árbitros o jueces, en base al reglamento establecido.

    Este tipo de combate es el menos "marcial" de todos. Muchos Senseis no quieren ni oír hablar de el. Consideran que es desvirtuar al máximo la esencia del Karate.

    El enfoque del Karate como un deporte, en vez de como un Arte Marcial, tiene sus lados buenos y malos. Por una parte, este deporte le ha dado al Karate una expansión que sin el no hubiera tenido. Ha sido el escaparate donde la gente ha conocido el Karate. También es verdad que en este deporte, como debiera de ser en todos, se fomenta la cortesía, la disciplina, el entrenamiento, etc.

    En la sociedad occidental, muchos practicantes de Karate lo abandonarían si no tuvieran el aliciente de la competición.

    Pero por otra parte, un Arte marcial no debe ser competitivo. El único enemigo a batir es uno mismo. Un competidor que compite feliz, gane o pierda, que se divierte en la competición y que intenta superar sus fallos para mejorar, no para ganar, esta bien enfocado. Un competidor que se enfada o se disgusta porque pierde, que critica a los árbitros, que solo quiere ganar, no es un buen karateka, por muchos títulos y medallas que gane.

    Además, la competición limita mucho las técnicas. Los competidores solo ejecutan aquellas que les reportan puntos. A modo de ejemplo, hace muchos años, en una charla del Dr. Laich, este comentaba que el podía entrenar a alguien durante unos meses y conseguir que fuera campeón del mundo. Se limitaría a entrenarlo en Gyako Tsuki, adquiriendo la máxima velocidad y potencia, entrenándole en la oportunidad, la estrategia del tiempo, etc.

    Pero este competidor sería campeón del mundo de Gyako Tsuki, no de Karate. Hay muchos ejemplos de Karatekas que tienen fama por esto. "Es un Karateka formidable, campeón de esto y lo otro, es muy bueno, etc.". Habría que verle en una lucha real. O enseñando en un Dojo. Tal vez sea bueno, tal vez no. Ser buen competidor no es sinónimo de ser buen Karateka.

    Y por ultimo, una anécdota referente a la enseñanza a los niños en la competición: Hace varios años lleve a competir a un equipo infantil por primera vez. Al finalizar la competición, me reuní con los padres y les pregunté que tal había ido. Me contestaron satisfechos "bien, muy bien, hemos ganado un enfrentamiento, hemos perdido otro, está bien, no se puede ganar siempre".

    Yo les contesté "no, no se puede ganar siempre no, no se debe ganar siempre". Me miraron extrañados, y yo les dije "si nosotros ganamos siempre, ¿cuando van a ganar los otros niños?".

    La competición crea en los niños (también en los adultos, pero los pequeños es a los que más estamos formando), si no está bien enfocada, una visión del Karate errónea, que tiene que ver muy poco con la esencia del Arte Marcial.


© Jaime Santa María Bilbao